En la temporada 2024-2025, algo inesperado ocurrió: por primera vez desde el inicio de la pandemia, la influenza causó más hospitalizaciones y muertes que el COVID-19 en Estados Unidos. Durante la semana que terminó el 25 de enero de 2025, casi el 1,7% de todas las muertes en el país se atribuyeron a la gripe, frente al 1,5% al COVID-19. Esto no es un error. Es un cambio real en el panorama de las enfermedades respiratorias. Y eso significa que ya no puedes tratar ambas como si fueran lo mismo.
¿Qué virus está causando tus síntomas?
La influenza y el COVID-19 comparten síntomas que pueden confundir hasta a médicos experimentados: fiebre, tos, dolor de garganta, fatiga, dolores musculares. Pero hay diferencias clave que marcan la diferencia en el diagnóstico y el tratamiento.La pérdida del gusto o el olfato sigue siendo una señal casi exclusiva del COVID-19. Ocurre en entre el 40% y el 80% de los casos, mientras que en la influenza solo afecta entre el 5% y el 10%. Por otro lado, los pacientes con gripe tienen más probabilidades de desarrollar infecciones bacterianas secundarias -como neumonía mixta- que los pacientes con COVID-19. De hecho, el 38% de los hospitalizados con influenza recibieron antibióticos, frente al 22% con COVID-19.
La velocidad de aparición de los síntomas también ayuda a diferenciarlos. Con la influenza, los síntomas suelen aparecer entre 1 y 4 días después de la exposición. Con el COVID-19, especialmente con la subvariante XEC, pueden tardar hasta 14 días en manifestarse. Esto significa que si te sientes mal al día siguiente de estar en una reunión, es más probable que sea gripe. Si pasan cinco días sin síntomas y de repente te caes mal, piensa en COVID-19.
Pruebas: No todas son iguales
En la temporada 2024-2025, el 87% de los hospitales estadounidenses usaron pruebas multiplex que detectan influenza A/B, SARS-CoV-2 y VRS al mismo tiempo. Esto redujo los tiempos de diagnóstico en casi dos días. Antes, los pacientes pasaban horas esperando resultados secuenciales. Ahora, en una sola prueba, sabes qué virus tienes.Las pruebas rápidas de antígenos siguen siendo útiles, pero no son perfectas. Para la influenza, tienen una sensibilidad del 75-85%. Para el SARS-CoV-2, sube al 80-90%. Eso significa que una prueba rápida negativa no siempre es confiable, especialmente si tienes síntomas fuertes. En el Hospital General de Massachusetts, el 30% de los pacientes con síntomas de gripe y prueba rápida negativa terminaron siendo positivos para COVID-19 con PCR.
La PCR sigue siendo el estándar de oro cuando se necesita certeza. Las pruebas de antígenos de uso doméstico, como el BinaxNOW combinado, ahora tienen una sensibilidad del 89% para ambos virus, según la FDA. Pero si estás en riesgo alto -mayor de 65, con diabetes, enfermedad renal o inmunosupresión- no confíes solo en una prueba rápida. Pide una PCR.
Tratamientos: Qué funciona y cuándo
Para la influenza, el oseltamivir (Tamiflu) sigue siendo el tratamiento de primera línea. Funciona mejor si se toma dentro de las 48 horas de aparecer los síntomas. Durante la temporada 2024-2025, el CDC reportó que redujo las hospitalizaciones en un 70% cuando se administró a tiempo.El COVID-19 se trata con Paxlovid (nirmatrelvir/ritonavir). Es más potente: reduce las hospitalizaciones en un 89% si se toma dentro de los 5 días. Pero hay un problema: solo el 41% de los pacientes hospitalizados con COVID-19 recibieron antivirales dentro del plazo recomendado, frente al 63% de los pacientes con influenza. ¿Por qué? Porque muchos médicos no lo recetan a tiempo, o porque los pacientes no saben que deben buscarlo de inmediato.
En enero de 2025, la FDA autorizó un nuevo antiviral para la influenza: un derivado de la zanamivir con una eficacia del 92% contra la cepa H1N1 pdm09. Esto es importante porque la gripe está evolucionando, y necesitamos opciones nuevas. También se amplió la autorización de Paxlovid para incluir a pacientes con síntomas leves pero con factores de riesgo -como obesidad o hipertensión- que antes no calificaban.
Y aquí hay un dato crítico: los pacientes con COVID-19 reciben menos antivirales que los de influenza, incluso cuando están hospitalizados. Esto no es por falta de medicamentos. Es por falta de protocolos claros. Muchos hospitales aún no han actualizado sus guías.
Aislamiento: Cinco días no es lo mismo para ambos
El CDC actualizó sus recomendaciones en 2025: ambos virus requieren 5 días de aislamiento. Pero aquí es donde la confusión crece.Con la influenza, puedes salir después de 5 días si has estado 24 horas sin fiebre, sin usar medicamentos para bajarla. No necesitas una prueba negativa. La gripe deja de ser contagiosa más rápido en la mayoría de los adultos.
Con el COVID-19, especialmente con la subvariante XEC, el virus puede persistir en tu cuerpo más tiempo. Por eso, el CDC exige una prueba rápida negativa en el día 5 antes de salir del aislamiento. Si la prueba sigue siendo positiva, debes seguir aislado hasta que sea negativa, o hasta 10 días, lo que ocurra primero.
En los hospitales, la diferencia es aún más marcada. El 92% de los centros exigen mascarillas N95 al personal que atiende a pacientes con COVID-19. Solo el 68% lo hace para pacientes con influenza. ¿Por qué? Porque el SARS-CoV-2 se transmite más fácilmente, incluso en entornos controlados. Además, el 28% de los pacientes con COVID-19 desarrollaron neumonía adquirida en el hospital, frente al 12% con influenza. Eso significa que el virus se propaga más en los hospitales, y las medidas deben ser más estrictas.
Quién está en mayor riesgo
Los pacientes con COVID-19 hospitalizados tienen más probabilidades de tener enfermedades crónicas: enfermedad renal, cáncer, enfermedades autoinmunes, o estar tomando inmunosupresores. El 72% de ellos tenía al menos una condición de base.Con la influenza, casi la mitad de los hospitalizados (42%) no tenían ninguna enfermedad previa. Son personas sanas que simplemente se contagiaron y se volvieron muy graves. Esto es alarmante, porque muchos creen que la gripe solo afecta a ancianos o enfermos crónicos. No es cierto. En 2025, los adultos jóvenes sin antecedentes médicos representaron el 38% de las muertes por influenza.
La vacunación también juega un papel clave. El 67% de los pacientes con influenza habían recibido la vacuna en el año anterior. Solo el 49% de los pacientes con COVID-19 estaban al día con su refuerzo. Eso no significa que la vacuna de COVID-19 sea menos efectiva. Significa que menos gente la está poniendo. La cobertura de vacunación contra la influenza llegó al 52,6% en EE.UU. en 2025. Para el COVID-19, fue del 48,3%.
Lo que no te dicen: problemas reales en la práctica
Un estudio de la Asociación Americana de Hospitales encontró que el 68% de los médicos tienen dificultad para distinguir entre ambos virus solo por los síntomas. La tasa de diagnóstico erróneo fue del 22% para la influenza y del 18% para el COVID-19 en consultorios externos.Los pacientes también sufren. El 87% de quienes tienen seguro comercial reciben cobertura total para el Tamiflu. Solo el 63% lo tienen para Paxlovid. Muchos no pueden pagar el antiviral de COVID-19, aunque estén en riesgo. Y en diciembre de 2024, el 37% de los hospitales reportaron escasez de Tamiflu. No es un problema de producción. Es un problema de logística y priorización.
Una encuesta de la Universidad Johns Hopkins con 3.500 pacientes reveló que el 74% se sintió confundido por las recomendaciones de aislamiento. “Me sentí bien al día 5, pero mi prueba seguía positiva. ¿Qué hago? ¿Sigo encerrado?”. La respuesta no es simple. Y eso es lo que más duele: la ambigüedad.
Lo que viene: una nueva era en el manejo de enfermedades respiratorias
El CDC lanzó en febrero de 2025 una guía llamada “Orientación Respiratoria Unificada”. No es una guía única, pero sí un marco común: pruebas combinadas, evaluación de riesgo, tratamiento basado en resultados, no en suposiciones.Los hospitales ya no pueden tratar cada virus como un problema separado. Necesitan sistemas integrados que detecten, aíslen y traten simultáneamente. El 94% de los hospitales estadounidenses ya usan estos sistemas, frente al 67% en 2023.
La próxima temporada podría traer una nueva variante de SARS-CoV-2 con capacidad de evadir inmunidad. Si eso pasa, el COVID-19 podría volver a superar a la influenza en hospitalizaciones. Pero ahora sabemos que no podemos bajar la guardia. Ni con uno, ni con el otro.
Lo que debes hacer hoy: si tienes fiebre y tos, no esperes. Hazte una prueba multiplex. Si estás en riesgo, pide antivirales dentro de las primeras 48 horas. Si te diagnosticaron con uno de los dos, sigue las reglas de aislamiento exactas para ese virus. No las mezcles. Y vacúnate. No porque sea obligatorio. Porque la gripe no perdona, y el COVID-19 tampoco.
¿Puedo tener influenza y COVID-19 al mismo tiempo?
Sí, es posible. Aunque es menos común, las pruebas multiplex han detectado casos de coinfección en el 2-5% de los pacientes con síntomas respiratorios graves durante la temporada 2024-2025. Estos pacientes tienen mayor riesgo de complicaciones y requieren atención más intensiva. Si tienes síntomas severos y no mejoras en 48 horas, pide una prueba que detecte ambos virus.
¿La vacuna contra la influenza protege contra el COVID-19?
No. La vacuna contra la influenza solo protege contra los virus de la gripe. No hay superposición inmunológica. Debes vacunarte contra ambos virus por separado. La vacuna de COVID-19 está actualizada para las variantes circulantes en 2025, como la XEC. La vacuna de influenza está diseñada para la cepa H1N1 pdm09 dominante esta temporada.
¿Cuándo debo ir al hospital si tengo síntomas?
Ve al hospital si tienes dificultad para respirar, dolor persistente en el pecho, confusión, labios o rostro azulados, o si no puedes mantener líquidos. También si estás en un grupo de riesgo (mayor de 65, embarazada, con enfermedad crónica) y tus síntomas empeoran en 48 horas. No esperes a que sea grave. La clave está en actuar temprano, no en esperar.
¿Puedo usar la misma mascarilla para prevenir ambos virus?
Sí, pero no todas las mascarillas son iguales. Una mascarilla quirúrgica reduce la transmisión, pero una N95 o KN95 es mucho más eficaz, especialmente contra el SARS-CoV-2. Si estás en un lugar concurrido, en un hospital o si vives con alguien de riesgo, usa una N95. No necesitas usarla todo el tiempo, pero sí en los momentos de mayor riesgo: transporte público, consultorios médicos o reuniones en espacios cerrados.
¿Por qué algunos médicos no recetan antivirales para el COVID-19?
Hay varias razones: algunos no conocen los nuevos criterios de uso, otros piensan que solo sirven para personas muy graves, y muchos pacientes no los piden porque no saben que existen. Además, el costo y la cobertura de seguro son barreras. Paxlovid no es gratis, y muchas aseguradoras lo rechazan si el paciente no tiene factores de riesgo claros. Pero la FDA ya amplió su uso a personas con síntomas leves y factores de riesgo. Si tienes dudas, pide una segunda opinión.
¿Es seguro volver al trabajo después de 5 días si me siento bien?
Depende del virus. Si es influenza y no tienes fiebre desde hace 24 horas, puedes volver. Si es COVID-19, necesitas una prueba rápida negativa en el día 5. Si sigue positiva, debes seguir aislado. Sentirse bien no significa que ya no seas contagioso. El virus puede seguir replicándose en tu nariz y garganta incluso cuando ya no te duele la cabeza. La regla es: prueba negativa = seguro. Sin prueba = riesgo.
Comentarios
Julio Santos
Esto es lo que necesitábamos: datos claros, no miedo. La gripe no es un resfriado fuerte, y el COVID-19 no es un fantasma que desapareció. Ambos son reales, peligrosos y distintos. Si te sientes mal, no esperes a que sea grave. Haz la prueba multiplex y actúa rápido. La vida no espera.
Y sí, vacúnate. No por obligación, sino porque no quieres morir por negligencia.
Por favor, comparte esto con tu familia.
Gracias por este post.
Valina Martinez
Me alegra que finalmente se esté hablando con claridad. Muchos aún piensan que el COVID-19 es lo único que importa. La gripe no se fue, se volvió más silenciosa y más letal para algunos. No subestimes a un virus que te puede dejar en el hospital sin haber tenido nada antes.
Si tienes 60 años y te sientes cansado, no lo ignores. Hazte la prueba.
Paulina Pocztowska
¡OHHH!!! POR FAVOR!!! ALGUIEN QUE HABLE CLARO!!! 🙏😭
Yo me hice la prueba rápida y me dijo ‘negativo’... y al día siguiente me pusieron en terapia intensiva con COVID... ¡¡¡la prueba rápida me engañó!!!
NO CONFIEN EN LAS PRUEBAS RÁPIDAS SI SIENTEN QUE ESTÁN MURIENDO!!!
PCR. SIEMPRE. PIDE LA PCR. NO TE DEJES ENGAÑAR POR UNA TIRA DE PLÁSTICO.
Y sí, el Tamiflu me salvó la vida. Pero no lo encontré en ninguna farmacia. ¿Por qué? Porque nadie lo prioriza. ¡¡¡Es una vergüenza!!!
Laura Otto
Esto es lo que pasa cuando la ciencia se vuelve política. La gripe no superó al COVID-19, es una manipulación del CDC para justificar más vacunas. ¿Por qué no hablan de los efectos secundarios de los antivirales? ¿O de que los hospitales están llenos por culpa de la vacuna contra el COVID que no funciona? ¡No te creas todo lo que te dicen! ¡Investiga tú mismo!
Yadira Yazmin Coronel Najera
Claro, claro... la gripe mató más porque el gobierno decidió que el COVID-19 ya no era ‘peligroso’ y dejó de contar muertes. ¿O acaso creen que el 1.5% de muertes por COVID es real? ¡Qué tontería! Yo vi a mi tío con fiebre y tos, le hicieron la prueba y dijo ‘negativo’... y murió tres días después. ¿Qué pasa con los muertos que no se contaron? ¿Quién los cuenta? ¡Nadie! ¡Están ocultando la verdad!
castro fabian
En México no tenemos acceso a estas pruebas multiplex ni a Paxlovid. Aquí nos dan paracetamol y nos mandan a casa. ¿Ustedes creen que esto es una guerra entre virus? No, es una guerra entre ricos y pobres. Si eres pobre, te mueres de gripe. Si eres rico, te dan antivirales y una N95. Esto no es salud, es privilegio.
Gabriel Peña
En Colombia, la situación es similar. Muchos no saben que existen estas pruebas. Los médicos no las piden porque no están cubiertas por el seguro. Y los pacientes, por miedo o ignorancia, no insisten. Es un sistema roto. Pero el mensaje es claro: no confíes en los síntomas. Haz la prueba. Pide ayuda. No esperes a que sea tarde.
Elkin Hernandez
La verdad es que nadie habla de lo que realmente importa: el sistema de salud está colapsado por la burocracia y no por los virus. El Tamiflu se agotó porque las farmacias lo guardan para los que pagan más. El Paxlovid no se receta porque los médicos no quieren responsabilidad. No es un problema de virus, es un problema de corrupción y desinterés. ¿Cuántos murieron porque no tenían acceso? Millones. Y nadie lo dice.
luisana paredes
Me gusta cómo lo explicaste. A veces pensamos que los virus son enemigos que vienen de afuera. Pero en realidad, son señales. Nos están diciendo que no cuidamos bien a los más débiles. Que no invertimos en prevención. Que confiamos en pruebas rápidas en vez de en sistemas de salud. Tal vez lo que necesitamos no es más medicinas, sino más humanidad.
Juan Martín Perazzo
Estoy de acuerdo con lo que dijo el que habló de la humanidad. Pero también hay que ser prácticos. En mi barrio, la gente no entiende lo de ‘prueba multiplex’. Así que lo que hago es enseñarles: ‘Si te sientes mal, no te quedes en casa. Ve a la clínica y di: quiero la prueba de los tres virus’. Es simple. No necesita ser complejo.
Y si te dicen que no hay, insiste. Porque si no lo haces tú, nadie lo hará por ti.
sociedad cultural renovacion
El problema no es que no haya medicamentos. El problema es que la gente no sabe que existen. Yo tengo 32 años, no tengo enfermedades, y hace dos meses tuve gripe. Me recetaron Tamiflu, lo tomé y me recuperé en 48 horas. Pero mi vecina, de 68, no lo tomó porque pensó que era ‘para viejos’. Murió. No fue por el virus. Fue por la ignorancia.
La educación es la vacuna más poderosa.
Teresa Amador
Gracias por escribir esto. No solo por la información, sino por el tono. No hay miedo, no hay alarmismo. Solo hechos. Y eso es lo que más falta. En las redes, todo es gritar, culpar, negar. Pero tú... tú simplemente explicaste. Y eso, en este mundo, es un acto de valentía.
Yo lo guardé. Lo compartiré. Con mi madre. Con mi hermano. Con mi jefe. Porque si alguien tiene que morir por no saber, que no sea por mi culpa.